¿El Dios invisible hecho visible?

Nada es más invisible que un pensamiento.

No sabes lo que estoy pensando ni puedo decir lo que estás pensando. Pero deja que un hombre hable y sus palabras revelan sus pensamientos. Toma el pensamiento más profundo y vístelo con palabras, y será visible para millones. Considere las obras de Shakespeare. No son más que los pensamientos de Shakespeare hechos visibles a través de sus palabras.

Jesús nos revela a Dios.

Qué apropiado que Jesús sea llamado “el Verbo” porque comunica la naturaleza misma de Dios a nosotros. Juan 1:18 nos recuerda que nadie ha visto la esencia de Dios Padre, sino que el Hijo lo ha “declarado” o “dado a conocer” o “explicado” o “revelado”. El griego subyacente tiene la idea de desplegar una verdad paso a paso.

Jesús da a conocer lo que nunca descubriríamos por nuestra cuenta.

Sin Jesús nunca conoceríamos la plenitud de Dios. Lo conoceríamos como Creador y Diseñador de todas las cosas (Romanos 1:19-20), pero nunca conoceríamos la profundidad de su compasión hacia los pecadores.

Jesús es la llave del universo porque “todas las cosas han sido creadas por medio de él” (Colosenses 1:16).

Dejó sus huellas digitales por todas partes. Las galaxias gritan: “Él está ahí”. Las flores silvestres cantan juntas, “Él está ahí”. Los arroyos ondulantes se unen, “Él está ahí”. Los pájaros lo cantan, los leones lo rugen, los peces lo escriben en los océanos: “Él está ahí”. Toda la creación se une para cantar sus alabanzas. Los cielos lo declaran, la tierra lo repite y el viento lo susurra: “Él está ahí”. La poderosa secuoya se lo dice al águila que vuela por encima de la cabeza, el cordero y el lobo coinciden en esto: “Él está ahí”.

Jesús es “el resplandor de la gloria de Dios” (Hebreos 1:3).

Si quieres saber cómo es Dios, mira a Jesús. No es una imagen sucia y borrosa del Todopoderoso. No es el sol asomándose entre las nubes. Jesús irradia la gloria de Dios. Los teólogos tienen una palabra para esto. Dicen que el Hijo es “co-esencial” con el Padre. Eso significa que el Padre y el Hijo comparten la misma esencia. El Padre es Dios y el Hijo es Dios. Jesús es la ardiente y magnífica revelación de Dios mismo.

Cuando Jesús habla, Dios habla. Que tengamos oídos para oír lo que está diciendo.

Tomado de “ Palabra de Dios ” de Keep Believing Ministries (usado con permiso).

Publicado originalmente el 29 de marzo de 2011.

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