¿Debería la “paz” guiar nuestras decisiones?

Colosenses 3:15 es un texto que es constantemente malinterpretado por los cristianos bien intencionados. Pablo escribe, “Y que la paz de Cristo reine en vuestros corazones”. Algunos han señalado con precisión que la palabra griega para “gobernar” significa actuar como árbitro o juez. Ven este versículo como una herramienta para conocer la voluntad de Dios para nuestras vidas.

El pensamiento convencional es algo así. Cuando te enfrentes a una decisión, reza. Si sientes una “paz” en tu corazón, adelante. Si no sientes paz, no sigas adelante. Este sentido interno de paz actúa como un juez que te ayuda a tomar decisiones de acuerdo a la voluntad de Dios. Una paráfrasis podría ser: “Y deja que los sentimientos de paz en tu corazón sean el juez de la voluntad individual de Dios para tu vida.” ¿Es esto lo que quiere decir Pablo?

Este es un ejemplo clásico de cómo el conocimiento del griego puede ser peligroso si no se tiene en cuenta el contexto. La palabra paz en realidad tiene dos significados diferentes. Podría significar una sensación de armonía interna y ecuanimidad emocional. Pablo parece tener esta definición en mente en Filipenses 4:7: “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.” Este es el sentido subjetivo de la paz.

La palabra también tiene un sentido objetivo. A veces significa la ausencia de conflicto entre dos partes anteriormente en guerra entre sí. Esta definición de paz es lo que Pablo pretende en Romanos 5:1: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”. (Observen la distinción entre la paz de Dios y la paz con Dios en estos dos versículos).

¿Qué sentido de la paz tenía Pablo en mente al escribir a los Colosenses? El griego no nos da ninguna indicación porque la misma palabra se usa en los tres casos. Una vez más, el contexto es el rey. El significado específico sólo puede ser conocido por el material que lo rodea.

En el versículo 11, Pablo dice que en el Cuerpo de Cristo no hay divisiones entre griego y judío, entre esclavo y libre, etc. Apela a la unidad del cuerpo caracterizada por el perdón, la humildad y la amabilidad. Luego agrega que la armonía (“paz”) debe ser la regla que guíe nuestras relaciones.

Pablo tiene el sentido objetivo de la paz en mente aquí la falta de conflicto entre los cristianos no un sentimiento subjetivo de paz en el corazón de un cristiano individual.

Tomado de “ Nunca leas un versículo de la Biblia ” de Greg Koukl (usado con permiso).

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